Remontándonos a los años 50, el accesorio que ya iba marcando tendencia en el mundo de la moda era el pañuelo. Hasta esa época este complemento solamente lo utilizaba (en gran mayoría) la clase trabajadora. Para las mujeres era muy útil su uso para retener el sudor después de tantas horas bajo el sol en grandes almacenes con temperaturas elevadas por las máquinas. Aunque cuando fue realmente relevante en el mundo de la moda, fue cuando dio su salto al cine.
Son muchos los usos que le hemos dado a este complemento a lo largo de los años. Su paso por el mundo de la moda nunca ha llegado a irse por completo, es uno de esos accesorios que siempre serán tendencia. Este año, firmas como Bershka también han apostado por él, a modo de bandana.
En Instagram ya han llegado para quedarse y es que la red está desbordada con este accesorio estrella que ha vuelto otro año más. Si en 2019 hemos llevado el pañuelo anudado por debajo de la barbilla, el street style de las últimas fashion weeks dictan que el gesto esta vez se restrinja a la parte trasera de la cabeza.
La pasarela se ha movido en ambos derroteros antagónicos. Si la de Kate Spade era la apuesta más colorida entre las colecciones de primavera verano gracias a esos motivos de aire retro que pasaban por flores de aire sesentero, Max Mara o J.W Anderson se han decantado por pañuelos XXL en colores lisos, más llamativos (en amarillo) en el primer caso y más discretos (en blanco y negro) en el segundo. La tónica pasa por llevarlos, salvo en el caso de Spade, con longitudes de mayor tamaño de lo que hemos visto en el street style.

Como suele suceder en estos casos, no se trata de una tendencia nueva. De hecho, aunque el recuerdo más reciente que tengamos sea de los años 90-2000, la realidad es que un rápido repaso archivístico pone de manifiesto que los años 70 también fueron una época en la que el pañuelo de longitudes casi extremas acaparó editoriales de moda.