El grunge tiene su origen en Seattle y es la consecuencia de un movimiento musical y cultural derivado del rock, que tuvo su auge a finales de los años 80 y principios de los 90.
El estilo grunge fue popularizado por personajes como Kurt Cobain. Este movimiento proponía una postura marcadamente anticomercial y contracultural. En definitiva, un look desaliñado y rebelde.

En 1992 comenzó a ser deseado por las prescriptoras de moda cuando se hizo patente en las pasarelas gracias a que diseñadores como Anna Sui y Marc Jacobs presentaron colecciones inspiradas en el movimiento.
Del mismo modo, ese mismo año, Vogue USA realizó una editorial bajo el título Grunge y gloria, fotografiado por Steven Meisel y dedicado al movimiento.

La tendencia, además, cobró fuerza de la mano de iconos de los 90 como Kate Moss o Winona Ryder y de películas como Singles (1992), Reality Bites (1994) o Last days (2004).
Tras un tímido intento de Dior por hacer revivir el grunge en 2005, el diseñador belga Dries Van Noten se atrevió con ello para su colección de primavera en 2013.








Las cadenas de ropa asequible pronto trasladaron el estilo grunge a sus tiendas: Zara, Topshop, Topman, Mango, Forever 21, entre otras.

Esta temporada otoño-invierno 2019/2020 la estética grunge vuelve con fuerza de la mano de firmas como Versace, Dior, Prada, Alexander Wang, Marni, R13 que se inspiraron en el movimiento para la creación de sus últimos desfiles.














